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miércoles, 2 de enero de 2013

60.- WORLD WAR Z - WENATCHEE, WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS

[Joe Muhammad acaba de terminar su última obra, una estatuilla de treinta y dos centímetros de un hombre cojeando, con un destrozado cargador para bebés, mirando hacia el frente con unos ojos sin vida.]

No voy a decir que la guerra fue algo bueno. No soy así de insensible, pero tiene que admitir que sirvió para unir a la gente. Mis padres nunca dejaban de hablar de lo mucho que extrañaban lo estrecha y amable que era la gente en Pakistán, pero nunca hablaban con sus vecinos norteamericanos, nunca los invitaban a cenar, y no recordaban sus nombres excepto para quejarse por la música o por los ladridos del perro. Ya no vivimos en un mundo así. No se trata solo de tus vecinos, o de los países. En todas partes del mundo, con cualquier persona que hables, todos compartimos una poderosa experiencia en común. Hice un crucero hace dos años, la Línea Pan Pacífica a través de las islas. Había gente de todas partes, y aunque algunos detalles fueran diferentes, las historias eran todas muy parecidas. Quizá le suene demasiado optimista, y estoy seguro de que una vez que las cosas vuelvan “a la normalidad,” cuando nuestros hijos y nietos crezcan en un mundo en paz, seguramente volverán a ser tan egoístas, intolerantes, y tan jodidos entre ellos como éramos nosotros. Pero bueno, ¿en realidad vamos a poder olvidar todo lo que tuvimos que sufrir? Alguna vez escuché un proverbio africano: “Uno no puede cruzar un río sin mojarse.” Quiero creer en eso. 

No me malinterprete, por supuesto que extraño algunas cosas del viejo mundo, pero se trata sólo de cosas, cosas que solía tener o esperaba conseguir algún día. La semana pasada le hicimos una despedida de soltero a uno de los muchachos del barrio. Alquilamos el único reproductor de DVD que encontramos, y un par de viejas películas porno. Hay una escena en la que a Lusty Canyon se la están tirando tres tipos sobre la tapa de un convertible gris BMW Z4, y lo único que pensé mientras la veía fue, “Vaya, ya no hacen autos como ese hoy en día.”

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